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Rutas por Teverga
Puerto Ventana
Asturias

Raquetas Puerto Ventana

Pto.Ventana, 01/2013

JFCamina, 02/2013

 

Raquetas Puerto Ventana:

El Rebollosa y Vega-Laguna de Socellares.

(Un blanco y panorámico paseo por el Puerto Ventana)

Mapas ING: 077-IV "Torrestio" (1997) o "Las Ubiñas" de M. A. Adrados.

Inicio y fin : Alto del Puerto Ventana, Concejo de Teverga, Asturias.

Recorrido: Alto del Puerto Ventana (1587 m.a.) - Fuente de Braña Nueva (1585 m.a.) - Peñon Ventana (1605 m.a.) - Fin pista minera (1800 m.a.) - El Rebollosas (1927 m.a.) - Vega Socellares (1850 m.a.) - Laguna Socellares (1850 m.a.) - Fuente de Braña Nueva (1585 m.a.) - Alto del Puerto Ventana (1587 m.a.).

Distancia: ± 10,0 Kilómetros = Recorrido circular

Tiempos: 4 h. / Desnivel: ± 400 mts. de ascensos más su correspondiente descenso.

Terreno: Vereda montañera / Señalizacion: No.

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Teníamos previsto un interesante paseo en raquetas por la Sierra del Aramo desde el Alto de la Cobertoria, el día era espectacular pero cuando a él llegamos…. ¡la nieve había desaparecido!. Miro hacia Peña Rueda y presenta un espectáculo similar, así que bajamos hasta el valle de Quirós y nos pasamos hasta el de Teverga para acercarnos hasta el puerto Ventana, a punto estuvimos de subir al San Lorenzo, pero no queríamos repetir, así que pensamos que subir hasta el Rebollosas y bajar hasta la Vega-laguna de Socellares sería una alternativa excelente al frustrado paseo en raquetas por el Aramo, el cual quedará, otra vez más, pendiente.

Ya en el Puerto Ventana, unos cuatrocientos metros más de altitud que el modesto Alto de la Cobertoria, el grosor de la blanca capa de nieve era interesante aunque no muy abundante. La zona de aparcamiento estaba limpia y aún había plazas libres, la gente acababa de llegar, se estaban preparando para iniciar marcha, se nota que el día anterior había hecho mal tiempo y no confiamos mucho en la previsiones, las cuales eran buenas pero hasta que uno no levanta la persiana...

(Puerto Ventana, Concejo de Teverga, Asturias, ± 0,0 K / 1587 m.a. / 11:30 h.)

El recorrido improvisado ya lo conocíamos, en seco, de las dos veces que habíamos ascendido hasta los Huertos del Diablo. La primera ocasión le había comentado a Mary  que este parecía un recorrido interesante para raquetas, especialmente la bella vaguada de la vega-laguna de Socellares. Así que no teníamos muchas dudas de la dirección y desvío que debíamos tomar, a poco de pasar la fuente de Brañanueva cogeríamos una cómoda pista minera que nos llevaría directos al collau del Peñón de Ventana.

(Fuente de Braña Nueva, ± 0,25 K / 1585 m.a. / 11:35 h.)

(Desde el principio lo teníamos muy claro era un recorrido parcialmente conocido)

Ya desde el comienzo el avance era muy lento, la guapa estampa del pico Ferreirua nos distraía con cierta asiduidad, de hecho sería nuestro compañero visual del blanco paseo, en contadas ocasiones nos libraríamos de su presencia. Más cuando unos compañeros de aparcamiento estaban tratando de hollar su cumbre, cada poco los íbamos siguiendo con el catalejo de Mary.

(El pico Ferreirua destaca con fuerza en esta primera parte del recorrido)

También, ya desde el comienzo, a las distracciones panorámicas de las alturas se nos unió las que había bajo nuestras raquetas, había numerosas y variadas huellas, de un perro o lobo, las de un cérvido, las de un zorro (raposu)  y, las más interesantes, las que parecía ser de un oso, aunque esto último no nos convencía mucho ya que eran un tanto pequeñas, después preguntamos a un amigo y nos comentó que tenían pinta de ser de tejón (melandru) amplificadas por el efecto de la nieve.

Las distracciones panorámicas y seguir las huellas marcarían el día, porque realmente no hicimos otra cosa, así tras llegar al collau del Peñón de Ventana el valle de Babia se abrió ante nosotros y comenzamos a señalar posibles picachas conocidas, también las altas cumbres de Las Ubiñas empiezan a emerger con fuerza. Desde lo alto daba la impresión que para la vertiente Sur de la Cordillera Cantábrica los espesores de nieve eran muy superiores a los de la Norte.

(Collau Peñón Ventana, ± 1,40 K / 1605 m.a. / 12:15 h. / Las Ubiñas y...)

(...¡toda Babia!)

(Con la vista lateral puesta en "La Ubiñona", comenzamos a seguir la blanca traza)

(La pista terrera que seguíamos por la primavera, ahora cubierta de nieve, se deja seguir bien)

Superado el choque panorámico inicial toca reanudar la marcha y comenzar a raquetear con gracia…. ¡pista p’arriba!, aunque la traza terrera estaba cubierta por la nieve esta se dejaba ver con cierta “claridad”. Lo de coger marcha fue una ilusión casi “óptica” porque al poco ya estábamos parados de nuevo identificando picachas de la vertiente Sur de la Cordillera, de momento,  del Feirreirua para atrás.

(Queremos ir más rápido pero tanta panorámica montañera nos lo impide)

Poco a poco vamos alcanzado un poco de altitud, aunque sin mucho esfuerzo, pues no hay fuertes desniveles que superar. Las grandes huellas que en un principio encontramos ya no se dejan ver, las mismas derivaban hacia la vertiente Sur. Ahora vamos siguiendo unas pequeñas huellas de raposín o zorrete, las cuales van precisamente sobre el camín que nosotros queremos trazar, así que nos sirven como señalización adicional.

(Los deniveles que vamos encontrando no son fuertes, aunque con la nieve aparenta otra cosa)

Según nuestro mapa, en la zona del collau del Peñón de Ventana nos habíamos adentrado en el terreno de León, pero en unas cuantas revueltas más arriba volvemos a ir por la linde territorial entre Asturias y León, así seguiremos por toda la cumbrera que nos llevará al punto álgido del día, la cumbre del Rebollosa, a 1927 metros de altitud.  Alcanzado este primer escalón sobre la línea “fronteriza” invisible, la Peña Melluque  nos brinda una buena estampa, aunque al dar la vuelta y observar la gran postal panorámica que se nos ofrece, la misma se queda un tanto pequeña.

(Alcanzada nítidamente la cuerda de la cumbrera la peña Melluque nos ofrece su guapa cara pero...)

(...una mirada hacia atrás y.... ¡espectacular!!!!)

Alcanzada nítidamente la cuerda de la cumbrera el raqueteo se vuelve más suave y cómodo, si cabe, el terreno se echa un poco más, de momento la nieve está un poco dura, aunque seguro que no por mucho tiempo, hace mucho calor, demasiado para las fechas que nos encontramos. El día está precioso, con un cielo azul intenso que destaca con fuerza sobre el blanco, así es sencillo sacar unas guapas e impresionantes fotografías, la naturaleza nos lo pone muy fácil, el único problema es elegir el mejor objetivo.

(Las fotografías hacia el Norte reflejan las cumbres cercanas del Melluque y los Huertos del Diablo)

(No es tan sencillo identificar las cumbres que dejamos a nuestras espaldas, ¡imposible!)

(El que marca el punto de referencia el la preciosa y afilada cumbera del Ferreirua)

Tras un buen rato de relax contemplativo, donde nos pasamos más tiempo parados que imprimiendo fuerza a nuestras piernas, alcanzamos la parte alta de la antigua explotación minera. Estamos entorno a los 1800 metros de altitud, es la una del mediodía y el sol calienta de lo lindo, la nieve se vuelve más húmeda y lo que más nos sorprende es que no existe mucha, sobre las altas cumbres vecinas, donde parece que no existe hielo. Me viene a la memoria la recomendación que le hice a un montañero que iba para el Ferreirua, ante sus dudas, que no dejara los crampones en el maletero del coche, no sé qué pensará al respecto ahora.

(Fin de pista minera, ± 2,40 K / 1800 m.a. / 13:10 h.)

(Estamos a más de 1800 m.a. y comenzamos a ver "calvas" en las partes más venteadas)

Llegamos a la zona de los parapetos militares de la arista Sur del Rebollosa y el primer objetivo del día lo tenemos a nuestro alcance. Tras de nosotros, el mundo blanco de Babia sigue captando nuestra atención, aunque ahora tenemos una preciosa estampa de nuestra querida y vecina Somiedo: Desde la cumbrera del, nuestro inseparable, Ferreirua hasta las altas cumbres de la Sierra de Los Bígaros, el Camín Real de la Mesa, por el medio, ¡qué recuerdos primaverales nos vienen a la cabeza. A pesar de todo este mundo no dejamos de echar una mirada a lo que tenemos más cerca, Los Huertos del Diablo, aunque hoy no será nuestro objetivo.

(Parapetos militares del Rebollosa, ± 3,00 K / 1880 m.a. / 13:30 h.)

(Menuda guapa estampa: De la cumbre del Ferrirua a las altas cumbres de la Sierra de los Bígaros)

(A pesar de la cercanía hoy no nos allegaremos hasta los Huertos del Diablo)

A eso de las dos de la tarde alcanzamos la despejada cumbre del Rebollosa, estamos a 1927 metros de altitud y apenas existe nieve sobre su cumbre, todas las urcias están al descubierto, ¡menuda gracia!. Se nota que la misma está muy venteada, aunque miramos para las vecinas cumbres y parece que en las mismas pasa otro tanto de lo mismo, apenas tiene blanca capa, creemos que si nos inclinamos por subir hasta el Huerto de Diablo Norte, a 2105 m.a., tendríamos que quitar las raquetas para alcanzar su cima.

(Pico Rebollosas o Busbudín, ± 3,50 K / 1927 m.a. / 13:45 h.)

(La nieve escasea en las altas cumbres de la zona, no existe un contundente manto blanco sobre ellas)

No paramos mucho en la cumbre, lo que desde ella contemplamos no aporta más a lo anteriormente observado, aún es temprano para comer el bocata, así que ponemos rumbo NorOeste, con la vista puesta en el centro de la Vega-Laguna de Socellares,  y comenzamos a descender ladera abajo del Rebollosa. Al poco de iniciar el descenso comienzo arrepentirme de haber elegido descender por aquí, el grado de inclinación es grande para mis prestaciones, así que extremo las precauciones y sigo las huellas de Mary, ella para esto es mucho más decidida.

(Con la mirada puesta en la Vega-Laguna de Socellares iniciamos el descenso)

(Al comienzo parece fácil pero poco a poco el grado de inclinación va creciendo)

A pesar del grado de inclinación no renunciamos a realizar alguna fotografía que otra, a un servidor le sirve de relajo, para volver a tomar fuerzas para seguir bajando. Mary con su carina de risa me va animando y marcando la mejor traza a seguir, así hasta llegar a un pequeño peldaño sobre la ladera, donde evaluamos por donde tirar, nos parecía que rodeándolo por la derecha nos sería más fácil.

(Una sonrisa para el cámara y... ¿ahora por donde seguimos?)

(¡Vamos por la derecha!, por aquí de frente nun tiene buena pinta)

Acertamos con la intuición y al poco nos veíamos entrando en la vega deseada, ese lugar que cuando lo contemplé por primera vez pensé que algún día lo veríamos con nieve. Esto siempre es importante tenerlo muy en cuenta, incluso apuntarlo, porque cuando llega el invierno, a parte de las clásicas, no sabes que recorridos de nieve realizar, es el momento de sacar la libretina”  y consultar algunas de las notas personales al respecto.

Alcanzamos el segundo objetivo del día a una buena hora para comer el bocata, el sol calentaba y teníamos unas piedras al descubierto, estábamos en el sitio deseado, así que un lugar perfecto para nutrirnos un poco. Lo de hacer el muñeco de nieve de Mary fue un poco más complicado, la nieve no compactaba y resultaba difícil modelar el cuerpo, pero aún así, con su tesón y mi ayuda conseguimos presentar a "Ventanín".

(Entrada Vega-Laguna Socellares, ± 4,30 K / 1795 m.a. / 14:15 - 15:15 h.)

Tras una hora de nutrición, de bella soledad  y silencioso relajo, más fotografías de tan especial paraje, levantamos el campamento. La idea inmediata era recorrer la Vega de Socellares por la izquierda, sin meternos en la zona de la Laguna, no fuera que metiramos la patuca en algún chaguazal de las proximidades de la laguna. Después iríamos escorándonos, poco a poco, hasta alcanzar un collau, entre la arista norte del Rebollosa (por donde creemos que nos hubiera sido más fácil descender, aunque no habríamos entrado en la vega-laguna)  y la Sur del Beiborcu, llegaríamos a lo que el mapa marca como Cueñas Albas.

(Vega-Laguna Socellares, ± 4,60 K / 1760 m.a. / 15:20 h.)

(Para no meternos en la laguna vamos, subiendo, escorandonos a la izquierda)

(Cueñas Albas, ± 5,00 K / 1780 m.a. / 15:30 h.)

En este paso volvemos a tener de compañero visual al gran Ferreirua, lo habíamos perdido cuando dejamos tras nuestro la cumbre del Rebollosa, ahora lo volvíamos a tener omnipresente, ya no le volveríamos a soltar, se pegaría a nosotros hasta montar en coche. En el mapa guía que portamos nos marca una línea de puntos que nos indica un camino que faldea, en su parte alta, toda la ladera Oeste del Beiforcu.

(Bordeando, a media ladera alta, el Beiforcu - 1839 m.a.)

Como es de suponer al camino no estaba visible, no había huella humana que nos guiara, solo nuestro GPS y…. ¡las huellas de raposín!, efectivamente allí nos las volvimos a encontrar, las perdimos en la parte alta del Rebollosas, suponiendo que se trata del mismo zorrucu, seguro que habría bajado por la arista Norte, ahora tocaba volver a seguir su estela, la cual coincidía al cien por cien con la traza que debemos seguir.

El blanco “faldeo no resulto sencillo, por lo menos sicológicamente, la base de la montaña se veía muy abajo, daba un poco de "yuyu", así que avanzamos con mucho cuidado y tiento, especialmente porque estas alturas de la jornada y la orientación de la ladera, la nieve estaba muy húmeda, mucho más que la subida mañanera. Tras superar la parte más "expuesta" avistamos el punto de reunión de la pista de Trobaniello, la cual cruza la base de las dos montañas que hoy estamos raqueteando.

(Cuesta Agria, abajo la pista de Trobaniello que deseamos coger)

El último tramo de bajada, la cuesta Agria según el mapa, costó un poco trabajo superarla, la nieve estaba muy blanda, metemos mucho las raquetas entre los matorrales medio cubiertos, así que nos tuvimos que esforzar un poco, así hasta llegar al collau La Expiecha, donde tenemos una buena visión de la Sierra del Aramo, donde en principio queríamos ir.

(Collau La Expriecha, enlace con pista de Trobaniello, ± 6,20 K / 1600 m.a. / 16:00 h.)

Al llegar a la pista que va desde el Puerto Ventana a Trobaniello y después sigue hasta los pueblos del valle de Quirós, evaluamos el acercarnos hasta la ermita, observamos que hay mucha nieve acumulada en la pista y muy blanda, cuesta trabajo mover las raquetas, así que hacemos cálculos y optamos por mantener la idea inicial poniendo rumbo Sur, hacia la carretera del puerto.

(La nieve está un poco pesada, cuesta un poco levantar la raqueta)

Tal como habíamos previsto el avance fue un poco pesaroso, costaba levantar la raqueta, arrastrábamos mucha nieve húmeda, así que recorrer los aproximados tres kilómetros que nos separaban hasta el inicio de la ruta no fue tan sencillo como en un principio se cabría esperar.

(El Ferreirua sigue omnipresente en todo momento)

Poco a poco, revuelta a revuelta, pues la pista va bordeando todas las riegas que bajan de las dos montañas de las cuales nos acabábamos de apear,  vigilados en todo momento por la afilada cumbrera de nuestro inseparable Ferreirua, vamos pesarosamente avanzado, además la temperatura no ayudaba mucho, no queríamos despojarnos de mucha ropa “porsi”, así que íbamos un poco asfixiados. Nos paramos en algún momento para quejarnos un poco y para sacar unas curiosas fotos con una blanca “rosquilla” que nos topamos lateralmente.

(Detalle fotográfico a costa de una blanca "rosquilla" lateral)

Ya de nuevo a la altura de la fuente Braña Nueva cerramos el circuito, aproximadamente unos tres kilómetros desde que entroncamos con la pista, una hora, mirándolo bien, a pesar de la impresión que teníamos, no estaban mal. Paramos para hidratarnos un poco con agua corriente, nos quedaban unos escasos trescientos metros, apenas diez minutos, tiempo justo para repasar el dibujo que nuestro GPS ha dibujado sobre el mapa del IGN.

(Cerrando el circuito en fuente de Braña Nueva, ± 9,25 K / 1585 m.a. / 17:10 h.)

Sin lugar a dudas creemos que nos ha quedado bastante bien, un guapo circuito por un especial paraje, donde las espectaculares panorámicas montañeras se impusieron en su primera parte. Después se impuso el silencio y la soledad, porque realmente  estábamos muy solos, en contra de lo que por nuestra parte pensábamos, pues teníamos entendido que esta zona era muy concurrida pero en esta jornada, estaba muy claro que la gente había optado por cruzar la carretera e ir al, ¡cómo no!, al Ferreirua.

(Nuestra blanco recorrido por Puerto Ventana / ‘© INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA.2009’)

Al llegar al coche nos encontramos con los montañeros que venían del Ferreirua, rápidamente les pregunto por los crampones, tal como pensaba, no los llegaron a utilizar, ¡mejor!, aunque por llevarlos, sobre todo teniéndolos a mano, no pasa nada siempre viene bien tener una medida de seguridad extra. Charramos un poco con otra familia que se había acercado hasta el alto del puerto para que su hijo disfrutara un poco de la nieve y tras ello iniciamos el regreso a casa, aunque el mismo no sería sin paradas.

(Puerto Ventana, Concejo de Teverga, Asturias, ± 9,0 K / 1587 m.a. / 17:15 h.)

 Desde que alcanzamos el Alto de la Cobertoria hasta el final de ruta no he parado de quejarme de la poca nieve que existía, realmente había nevado, no tanto como decía, pero sí para existir un poco más de la presente, pero las lluvias posteriores unidas a las altas temperaturas había provocado que la nieve se nos fuera río abajo. Un ejemplo de ello eran los diversos arroyos laterales a la carretera que va de Teverga a Proaza iban bien cargaditos de agua, un buen momento para hacer una parada fotográfica e inmortalizar uno de ellos, el de San Martin, un poco más arriba de las compuertas de río Teverga.

(Arroyo de San Martín, a pie de la carretera Teverga - Proaza)

Como viene siendo habitual, cada vez que nos movemos por esa zona de los Valles del Oso, hacemos una parada técnica para tomar un cafetín en Proaza, siempre presta así hacerlo, especialmente cuando la galletina que te adjunta te pone cara de risa.

(Simpático cafetín en Proaza)

Cumplidos todos nuestros personales ritos, toca definitivamente volver a casa, ya no más paradas, una buena ducha nos espera, a pesar de la blanca nieve llevamos una buena sudada, aunque solo portáramos una camiseta debajo del anorak, está claro que este invierno viene un poco raro, tal es así que según las previsiones la jornada siguiente lloverá con ganas, lo cual acertaron, aunque nosotros estábamos más que satisfechos seleccionando las numerosas fotos guapas que sacamos en el día que nos ocupa, varias de las cuales aquí os mostramos. Ahora solo queda esperar que nieve otro poco más para disfrutar de otra guapa raquetada por nuestros guapos caminos norteños.

JFCamina

Para referencias vistar la sección de Teverga en ww.jfcamina.es

 


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* Aviso: En estos documentos solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos, los itinerarios que aquí describimos son orientativos. Queda a la responsabilidad de quien realice la ruta el tomar las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad.