Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su funcionamiento y personalizar la experiencia del usuario, así como para obtener estadísticas anónimas de uso de la web. Para saber más sobre las cookies que usamos y cómo eliminarlas, visita nuestra política de privacidad.

Aceptar
Burgos

Lagunas de Neila

Neila, 03/2011

JFCamina, 04/2011

 

Lagunas de Neila

"Un blanco paseo por los glaciares de Burgos"

Mapas IGN: 278-III "Lagunas de Neila".

Inicio y fin : Collado de Quintanar, Quintanar de la Sierra - Neila, Burgos.

Distancia: ± 6,6 Kilómetros = 3,3 de ida + 3,3 de vuelta.

Tiempos: 1,5 h el ascenso y 1,5 h el descenso.

Desnivel: 950 mts. ascenso y después bajar.

Terreno: 5,6 kms pista y el resto vereda montañera.

Señalización: Suponemos que sí, ya que la gran cantidad de nieve nos impidió verla, solo los carteles indicadores.

 

 

Creative Commons License


Aprovechando el “finde” de Carnaval nos acercamos a la cercana provincia de Burgos para conocer un poco más sus montañas. Nos fuimos hasta las Lagunas de Neila, primero visitamos el pueblo y la Casa del Parque para después realizar un guapo paseo en busca de la gran Necrópolis de Cuyacabras en Quintanar de la Sierra. Fue un pequeño calentamiento para la hermosa y blanca marchuqui que nos esperaba al día siguiente.

El objetivo principal de nuestra escapada carnavalera era realizar una guapa raquetada entorno a las lagunas de Neila, así lo cumplimos y… ¡vaya pasada!. Fue una día memorable, nada más apearnos del coche nos calzamos la raquetas y no las quitamos hasta siete horas más tarde, una auténtica delicia, no pensábamos que íbamos a tener tan buen día ni tanta nieve para disfrutar de lo lindo.

(Collado de Quintanar de la Sierra, ± 0,0 K / 1.404 m.a. / 10:10 h.)

En el primer pase en coche desde Quintanar de la Sierra al pueblo de Neila, Ctra. BU-V-822 Quintanar de la Sierra - Neila, ya observamos que lo de aparcar en el collado donde se inicia la marcha hasta las lagunas iba a estar un poco chungo, había sitio pero ocupado por bastante nieve y coches, así que pensamos que lo mejor era madrugar para poder dejar el coche.

Madrugamos un poco, no mucho, pero nos falló la intendencia, la panadería no abrió a la hora que nos decía, así que tuvimos que improvisar y aprovisionarnos en el bar del hotel donde estábamos alojados. Así que mientras unos estaban de recogida carnavalera nosotros pillando una tortilla para la jornada.

¡Al fín!, a las diez de la mañana llegamos al collado de Quintanar, límite entre las dos poblaciones, y cogemos el último hueco libre, ¡menos mal!, unos que llegaron tras nuestro desistieron, no había donde dejar el vehículo, salvo en medio de la calzada, una pena que la pala no se metiera un poco más y dejara más espacio libre. Lo mejor de este pequeño inconveniente era que nada más apearte del coche te calzas las raquetas y ... ¡todo para arriba!, hoy toca disfrutar, tenemos un sol radiante, aunque estamos a - 3ºC, y un buen paquetón de nieve, ¿que más queremos?

(El 4x4 de los nuestros compañeros riojanos encalla)

Desde el collau a las lagunas de Neila existe una cómoda carretera, pero en este caso sería una pista de ski y raquetas, algún que otro 4x4 lo intentó pero tuvieron que desistir, pronto encallaría el vehículo de nuestros compañeros de marcha riojanos. También hay un gran cortafuegos que sube directo, nosotros lo utilizaremos para bajar, al comienzo conviene ir poco a poco, calentando los músculos con suavidad.

(La nieve mañanera nos dejó preciosas estampas)

La gran cantidad de nieve y el día que teníamos nos permitía disfrutar a tope, los árboles estaban impregnados del blanco elemento y nos dejaba unas preciosas postales. Mary no dejaba de recriminarme que no quisiera venir por el tema de la nieve, no por que la hubiera, sino porque toda la semana había estado haciendo mal tiempo y no quería hacer 350 kilómetros para nada, yo quería venir en primavera, asegurando el tiempo, ahora tengo que reconocer que fue todo un acierto, aunque no se cuanto tiempo me lo estará recordando.

El blanco paseo por la carretera fue todo un placer, nada de coches, todo para nosotros, sacando un montón de fotos y deleitandonos con el hermoso paraje, ahora más bonito porque la nieve cubría sobradamente el negro asfalto. Tras cerca de tres kilómetros llegamos a la entrada del parque de Las Lagunas Glaciares de Neila, allí debe existir un buen aparcamiento, pero no lo vemos, está totalmente oculto por la nieve, ¡mejor!. También se nos ofrece ir hacia la derecha y acercarnos a la laguna de La Cascada y observar las impresionantes cascadas de hielo de Neila, todo un lujazo para los amantes del riesgo.

(Entrada al Parque de las Lagunas Glaciares de Neila, ± 2,9 K / 1.725 m.a. / 11:30 h.)

(Primeras vistas de Peña Aguda)

Nos olvidamos, momentáneamente de las cascadas de hielo y tiramos de frente en dirección al albergue, queremos conocer las lagunas altas y tratar de subir a los grandes picachos de la zona, Peña Aguda, La Laguna y el Campiña, el primero ya lo tenemos enfrente, aunque miramos hacía atrás y comenzamos a tener las primeras vistas del Gran Urbión, en la zona de la Laguna Negra de Soría, no confundir con la que hoy nos ocupa pero de Burgos - Neila.

(Y las primeras vistas del Pico Urbión lo vamos dejando tras nuestro)

(Albergue de las Lagunas de Neila, ± 3,5 K / 1.800 m.a. / 11:45 h.)

Llegamos a la zona del Albergue y también lo dejamos de lado, a la vuelta nos pararemos un poco más, el mismo parece que está cerrado, nosotros intentamos alojarnos en él pero su forma especial de apertura nos hizo desistir del tema, ¡otra vez será!. Dejamos atrás al singular albergue y pronto llegamos a la primera de las lagunas, Las Pardillas, la cual, como era previsible estaba completamente tapada por el hielo y la nieve, tras hacerle una obligada visita seguimos nuestro caminar hasta llegar al mirador de San Francisco, desde el cual tenemos una excelente vista del pico Urbión y de la zona que acabamos de raquetear

(Lagunas de las Pardillas, ± 3,8 K / 1.830 m.a. / 12:05 h.)

(Mirador de San Francisco, ± 4,0 K / 1.850 m.a. / 12:15 h.)

Encima del mirador de San Francisco asoma con cierto descaro un "faro marino" instalado en la cumbre de Peña Aguda, ¡qué singular!, ¿no?, esto no es Cantábrico, ni siquiera el Mediterráneo, -¿Vamos hasta él?, -¡Faltaría más!, con los curioso que es... ¡como no ir!.

La subida hasta la peña del faro fue todo una gozada, la nieve estaba preciosa, en un punto óptimo de dureza, a pesar de que el sol calentaba ya, pero los - 3ºC de las diez de la mañana aún imponían su ley. Al subir miramos hacia atrás y observamos el cortante boscoso que guarda a las blancas lagunas "bajas", Pastos, Bravas y Las Pardillas, el mismo baja desde la cumbre del Campiña (2.049 m.a.) y separa estas de las otras dos, "las altas", La Larga y La Negra. Nada nos hacía pensar que por allí pasaríamos cinco horas más tarde como colofón a una fabulosa travesía.

(Perfil del colofón a una fabulosa travesía, aunque aún quedan cinco horas para ello)

Las vistas hacia atrás eran preciosas pero las que teníamos al frente .... ¡de quitar el hipo!, los pinos helados, casi petrificados, esto nos distrajo un buen rato, era imposible subir sin pararse, además costaba un poco de trabajo porque no había ninguna huella que nos permitiera ascender con más facilidad. Desde la cumbre de Peña Aguda las vistas son muy amplias, aunque daba un poco de miedo subirse a las heladas piedras graníticas de la parte final de la peña, con cierto temor observabas el recorrido ya realizado, el albergue, el mirador, todo el bosque, etc... además de las primeras vistas de las Cascadas Heladas de Neila, ¡una pasada!

(Vista del albergue y el mirador de San Francisco desde la cumbre de Peña Aguda)

(Peña Aguda, ± 4,6 K / 1.905 m.a. / 12:30 - 12:50 h.)

Cuando estábamos realizando la foto de pareja, aparece un pareja que viene siguiendo nuestras huellas, ninguno de los dos llevan raquetas y van empozándose a cada paso, son los chicos del 4x4, riojanos ellos y amantes de la naturaleza, igual que nosotros. Él se ofrece a sacarnos un foto a cambio de nuestras raquetas pero no aceptamos el cambio, nuestro trípode ligero cumple perfectamente esta función y nuestra raquetas....

Dejamos atrás a la pareja riojana y descendemos rápidamente para acercarnos hasta un paso con barreras que nos indica que estamos a punto de entrar en las lagunas Larga y Negra, aunque girando a la izquierda, podemos ir hasta las lagunas Brava y Patos. Un gran panel informativo nos pone al día de lo mucho que por podemos observar y corretear, tras leerlo con atención pasamos la barrera que prohíbe el paso a los vehículos y nos dirigimos, en cómodo transitar hasta la laguna Larga.

(Entrada a las lagunas altas, ± 5,5 K / 1.880 m.a. / 13:20 h.)

Vamos en llano, así que no nos cuesta mucho avanzar, al poco de dejar atrás el paso de barreras Mary observa un hito, -¿A dónde llevará?, lo ignoramos y seguimos hacia adelante, no nos podríamos imaginar que cinco horas más tarde apareceríamos por este mismo lugar, pero aún teníamos que visitar las lagunas altas y las picachas que las resguardan.

(Mirador sobre la laguna Corta y las Cascadas de Hielo, ± 6,1 K / 1.900 m.a. / 13:45 h.)

(Cascadas de hielo de las lagunas de Neila)

Antes de entrar en la laguna Larga, nos paramos en un mirador desde donde se observan las cascadas heladas de Neila, las observamos con admiración y pronto vemos que hay gente escalando una de ellas, unos amantes de la aventura y el riesgo, su contemplación nos lleva un tiempo, un buen rato al calor del solecito del medio día. Observo que por debajo del mirador hay una huella sobre la nieve que nos acercaría un poco más allá, para ver las cascadas con más nitidez, a Mary no le atrae la idea y desistimos, seguimos nuestro raquetear por la pista principal del paraje, donde los postes de las barandillas están completamente sepultados por la nieve.

Ya con la vista puesta al frente y con la idea de encontrar un buen lugar para comer la tortilla de emergencia seguimos nuestra marcha en dirección a la laguna Larga, en ese momento nos damos cuenta que unos esquiadores se encuentran a punto de lanzarse desde el pico Campiña, esperamos un rato y pronto los vemos bajar, ¡que gozada!, una pena que el viaje de vuelta dure tan poco, aunque la intensidad del mismo tardará un poco en marchar. Aunque hoy no tenía intención de tomar vídeo no puedo resistirme y apreto el botón rojo de "Rec", creo que la circunstancia se lo merece sobradamente.

(¡Qué gozada!)

Tras contemplar la gozada del ski libre nos adentramos en la blanca laguna Larga, vamos por la orilla, siguiendo unas huellas, no queremos escorarnos a la izquierda y adentrarnos en la zona ocupada por ella, al fondo vemos unos árboles, a otro lado esta la laguna Negra, y pensamos que es un buen lugar para comer. Camino del objetivo más inmediato, nos encontramos con un montañero que viene acompañado de su perro, hablamos un poco, le pregunto sobre como está para bajar hasta la zona de las cascadas heladas, nos cuenta que se puede bajar hasta la laguna de La Cascada siguiendo sus huellas, nos despedimos y comenzamos a valorar la posibilidad del hacer el recorrido de vuelta por esa zona.

(Lagunas Larga y Negra, ± 6,7 K / 1.910 m.a. / 14:50 - 15:20 h.)

Cerca de las tres de la tarde nos sentamos sobre unas grandes piedras para comer la tortilla que compramos antes de iniciar la marcha, nada más sentarnos pasa una pareja, al poco los riojanos, charramos un ratín y comentamos lo que queremos intentar hacer, a ellos parece que les seduce la idea. No nos entrenemos mucho con la comida y reanudamos la marcha, pronto volvemos a parar, nos encontramos con las dos parejas que anteriormente pasaron a nuestro lado, los nuevos, están informando a los riojanos de que bajar hasta la zona de la laguna de La Cascada puede resultar un poco problemático, pero ellos van a intentarlo y nos dejan allí charrando con los nuevos compañeros raqueteros.

Con la pareja de Guardo, charramos casi media hora, teníamos las mismas aficiones y conocíamos los mismo parajes, ellos incidieron que bajar a la zona de las cascadas heladas que podría ser complicado y además que estaría muy sombrío, mejor subir por la planicie superior, ir hasta el Campiña y disfrutar del precioso día soleado que teníamos. Seguimos su consejo y seguimos nuestra marcha hasta el principio del collau donde finaliza la laguna Negra, allí nos olvidaríamos de las huellas del montañero del perro y de los riojanos y comenzamos la fuerte subida que nos llevaría al Pico Laguna (2.006 m.a.), ascensión que nos permitiría tener una excelente panorámica de las dos lagunas.

La subida hasta el pico Laguna era pindia, la nieve estaba dura, así que pisábamos con fuerza para que nuestras raquetas se agarraran bien, no queríamos sorpresas desagradables, cada poco un servidor, miraba hacia abajo y pensaba si podría bajar por esta misma traza, ya que para mí las subidas son mucho más fáciles que las bajadas, cuando estoy en plena ascensión siempre pienso en la bajada, no lo puedo evitar, en este caso parecía que si podría bajar con seguridad. Le comentaba el tema a Mary, su respuesta siempre era la misma: -¡Menos mal que la idea fue tuya!, -Nun seas misiricas y tira p'arriba.

(Pico La Laguna, ± 7,2 K / 2.006 m.a. / 15:45 h.)

Alcanzada la primera cumbre el resto fue coser y raquetear, nos encontrábamos ante una gran meseta en que la parte orientada al sur, a la cual acabamos de acceder la nieve era escasa, sin embargo de la que veníamos colgaba abundamente sobre las lagunas, así que procuramos transitar a bastante distancia del borde, no queríamos bajar surfeando sobre una blanca ola hasta las dos lagunas.

(Pico Campiña, ± 9,2 K / 2.049 m.a. / 16:30 h.)

(Foto de pareja en el Campiña, al fondo el San Lorenzo)

Tras una hora de blanca marcha desde que dejamos a los chavales de Guardo llegamos a la cumbre más alta de aquella zona, el Campiña, a 2006 m.a., el cual tien un helado mojón geodésico y singular buzonín de cumbres, donde dejamos nuestra tarjeta. Desde su cumbre divisábamos, al sur, una a la cual le teníamos un especial cariño, El Urbión, y otra, al noreste, a la cual queremos ir en otra salida fuera de nuestra habitual Cordillera Cantábrica, el San Lorenzo.

(Vista del pico Urbión desde el Campiña)

Tras la pequeña estancia en la cumbre del Campiña tocaba bajar, lo queríamos hacer por la huella marcada por los esquiadores al ascender directamente desde la laguna La Larga, pero no encontramos el paso, así que seguimos las huellas de otras raquetas que nos llevaban en buena dirección, aunque no prevista. Bajamos por el cortante que habíamos visto desde peña Aguda, entre las lagunas altas, la Larga y la Negra, y las primeras que nos encontramos, la Brava y Patos, entre un precioso bosque de pinos, donde el color verde de los mismos apenas se apreciaba y todas sus agujas eran blancas.

(Bajada por el cortante de bosque con vistas a las lagunas de los Patos y Brava)

El descenso por este boscoso y blanco cortante fue todo un placer, ¡menuda suerte!, ¡que acertados estuvimos!, era lo que íbamos diciendo a la vez que tratábamos de seguir las huellas de los que nos habían precedido. Cuando los blancos pinos nos lo permitían, observábamos las dos vertientes, lagunas a izquierda y derecha, al norte y al sur, todo un lujazo.

El único inconveniente a todo lo mencionado con respecto a este último largo raquetero era el miedo que daba pasar por el cortante, especialmente cuando mirabas a las lagunas más sureñas, caías totalmente sobre ellas, además los árboles te tiraban hacia ese lado, íbamos bajando con mucha excitación y no solo por el especial paraje. Mary iba delante escrutando las huellas y riendose de lo mucho que estaba disfrutando y del desnivel que íbamos dejando atrás, una vez superado lo más difícil dijo: -¡Mira hacia tras!, -¡No hace falta!, ya lo había comprobado según avanzábamos, que no dijera nada no quiere decir que no lo apreciase.

Como si lo hubiéramos intuido al pasar por allí horas antes, enlazamos con la pista a la altura del hito que habíamos visto al subir camino de la laguna Larga, -Ya te dije que algo indicaba. Allí culminamos un precioso día raquetero que tardare mucho tiempo en olvidarlo, el otro año tuvimos algo parecido subiendo al lago de San Maurici, ahora se volvía a repetir, no esta mal, aunque solo sea una vez al año.

(Enlace con la pista un poco antes de la entrada a las lagunas altas, ± 10,6 K / 1.885 m.a. / 17:15 h.)

(Albergue de las Lagunas de Neila, ± 11,3 K / 1.800 m.a. / 17:45 h.)

Con las excelente vibraciones recibidas afrontamos el último tramo del día, el del camino de vuelta, pero antes realizaríamos una parada para cotillear un poco el gran albergue de las Lagunas de Neila, ¡menuda instalación!, una pena que estuviera cerrado. La bajada hasta el collado de Quintanar la realizamos bajando por el cortafuegos, es decir, mucho más pendiente y directa. Una vez superada la excitación de la bajada del Campiña, nos preocupamos por el recorrido de los compañeros riojanos, ¿qué tal les había dio?, ¿dónde andarán?, la verdad que mirábamos para atrás o hacia adelante por si los divisábamos.

(Collado de Quintanar de la Sierra, ± 16,6 K / 1.404 m.a. / 18:40 h.)

Cerca de las siete de la tarde llegamos donde teníamos aparcado el coche, en el aparcamiento ya no había muchos, solo alguno de gente que estaba disfrutando de la nieve por allí cerca. Al bajar nos cruzamos con un esquiador, al poco de posar las raquetas estaba de vuelta, aprovechamos la ocasión para preguntarle si se había encontrado con un 4x4, nos dijo que sí, que ya habían marchado, nos alegramos y montamos en coche con destino a la ducha, creo que nos la merecíamos sobradamente, el día a pesar del frío inicial, resultó muy caluroso además de intenso y eso comenzaba a notarse.

(Dibujo del recorrido de la jornada sobre del Google Earth)

Llegamos al pueblo y tomos un cafetín en la cafetería del hotel y, casualidades de la vida, nos encontramos con Mª Jesús y Mario, "los riojanos", con los que charlamos una buen rato y repasamos la experiencia del día y de nuestras anteriores y futuras andanzas, otro buen momento del día.

Este día no tenía pensado grabar en vídeo, normalmente cuando salgo de casa varios días es muy raro la realización del mismo, los recursos de memoria son muchos y hay que optimizarla, pero al ver como se deslizaban los esquiadores desde la cima del pico Campiña no me pude resistir y comencé a grabar después ya no paré, aquí os dejo el resultado del día.

 

Como broche broche de oro y brillantes, MJCamina nos ha preparado una amplia presentación fotográfica donde nos va dejando sus comentarios al respecto, otro punto de vista diferente al de un servidor.

 

(Pica en el botón del centro de la presentación cuando estés list@ para visionarla)

 

043 - Lagunas de Neila (Un blanco paseo)

 

Si tienes algún problema al ver la presentación de fotos inicial, puedes verla pinchando el cuadro que tines a tu lado o sobre esta linea de texto la cual te llevará al álbum de fotos relacionado con la actividad que nos ocupa.  

 

 

 

 

Después de ver este amplio reportaje, creo que ha quedado muy claro que fue una excelente idea el conocer este precioso paraje burgalés cubierto por el blanco manto de nieve, ahora tendremos que volver para observar al líquido elemento en su estado habitual.

JFCamina

Para referencias sobre la zona correspondiente en www.jfcamina.es

 


Deja tus comentarios

 

* Para volver a ver otra ruta cliclea aqui: www.jfcamina.es

* Aviso: En estos documentos solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos, los itinerarios que aquí describimos son orientativos. Queda a la responsabilidad de quien realice la ruta el tomar las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad.