Cantábria

Brañas de los Tejos

Liebana, 09/2013

MJCamina, 02/2014

 

Braña de los Tejos

(Un guapo paseo por tierras de la Líebana)

Mapas ING: 56-IV "Tama".

Inicio y fin: San Pedro de Bedoya, Ayto. Cillorio-Castro, Liébana-Cantábria.

Objetivos: Braña de los Tejos, Ayto. Peñarrubia, Liébana-Cantábria.

Recorrido: San Pedro de Bedoya (550 m.a.) - Fuente Los Vaos y puente (720 m.a.) - Invernales de Toja (840 m.a.) - Ermita de San Pedro de Toja (975 m.a.) - El Collado (1250 m.a.) - Resalte El Collado (1314 m.a.) - Invernales de El Collado (1274 m.a.) - Collado de Pasaneu (1344 m.a.) - Alto de las Cuerres (1407 m.a.) - Braña de los Tejos (1395 m.a.) - Minas de Arceón (1380 m.a.) - Braña de los Tejos (1395 m.a.) - Vega de Casares y Lamasón (1173 m.a.) - Collado de Taruey (1268 m.a.) - Collado de La Peña(1335 m.a.) - Pradería de La Masón (1130 m.a.) - Cuadra y enlace con pista (1000 m.a.)- Depósito de Agua (920 m.a.) - Camino a Salarzón (885 m.a.) - Praderías de San Antón (795 m.a.) - Salarzón (675 m.a.) San Pedro de Bedoya (550 m.a.).

Distancia: ± 17,0 Kilómetros = 8 Ida + 9 Vuelta.

Tiempos: 5,5 h. = 3,0 Ida + 2,5 Vuelta.

Desnivel: ± 1100 mts. de ascenso más su correspondiente descenso.

Terreno: Pista y camín montañero.

Señalizacion: Si el recorrido de ida (PR S 04 "Braña de los Tejo"), no así el de vuelta.

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En Mieres del Camín (Asturias) son las fiestas de Los Martires de Valdecuna y como en el año 2013 cayó de viernes.... ¡aprovechamos largo finde! Así que nos vamos hasta la vecina Cantabria, a tierras de La Liébana, donde hemos reservado una habitación en un hotelín en Ojedo, cerca de donde tenemos previsto iniciar la ruta del inicio del fin de semana andariego, es decir, en San Pedro de Bedoya para subir a la famosa Braña de los Tejos, pues hace tiempo que la teníemos pendiente. Como no queríamos perder tiempo con el alojamiento telefónicamente advertimos que llegaremos sobre las ocho de la noche, pues vamos a estar ocupados todo el día, no conviene descuidar estos detalles, pues al final de la jornada siempre apetece pegarse una buena ducha y no andar buscando alojamiento de prisa y corriendo.

(Un guapu amanecer nos sorprende en nuestro viaje de aproximación a Cantabria)

Como ya teníemos resuelto el tema de la dormida nuestro viaje se hace más realajado, aunque no por eso dejamos de madrugar un poco, la aproximación es larga, aunque todo ello no quita de que en Unquera nos paramos a tomar un cafetín y de pasu a comprar un poco pan para el bocata del día. Luego desfiladero de la Hermida para arriba, aunque un poco antes de llegar a Potes, en Tama, tomamos una carretera a la izquierda y para allegamos hasta San Pedro de Bedoya, donde comenzaremos nuestra ruta andariega.

(San Pedro de Bedoya, Ayto.Cillorio-Castro, Cantábria, ± 0,0 K / ± 550 m.a. / 10:40 h. / Punto 1 Mapa)

(La señalización parece bastante)

Ya en el pueblu, junto a una marquesina del autobus, rápidamente vemos la señalización de la ruta, lo que siempre se agradece, así uno no pierde el tiempo buscando y preguntando. También observamos otra señalización de algo que nos parecía de un campamento o actividad lúdica por la zona. Teníamos muy claro por donde iba la ruta, ahora con las claras señales todo resulta más fácil, solo seguir el curso del arroyo de Bedoya arriba, en dirección Oeste-Este, hasta tropezar con una fuente y un puente. Cruzamos el río y comenzamos el sinuoso ascenso por la ladera de la montaña, siempre despreciando cualquier tentativa de desvio lateral previo.

(Comenzamos la ruta saliendo del pueblu en dirección Oeste-Este por una cómoda pista terrera)

(Desvio a Izq. a Salarzón - PR S-88, nosotros de frente, ± 0,5 K / ± 590 m.a. / 10:45 h./ Punto 2 Mapa)

(Fuente Los Vaos y desvio a Izq. hacia Braña los Tejos, ± 1,6 K / ± 720 m.a. / 11:10 h. / Punto 3 Mapa)

Desde que comenzamos a caminar se nos une un simpático perrín del pueblu, al principio tímidamente, pero pronto empezará a liderar la marcha, parez que hoy llevamos un guía. Por la información previa de la ruta, conocemos que una parte importante del recorrido trancurrirá todo por pista terrera, casi toda ella a la sombra, por lo que resulta bastante llevadera. Así vamos comprobando la progresión de los árboles autóctonos norteños según la altitud, pues el recorrido va tener un desnivel positivo superior a mil metros, es decir: ablanares, castaños, robles, fayas y, al final, los tejos, el objetivo de nuestra incursión por tierras Cántabras. Aunque los colores típicos del otoño aún no han entrado, el paseo resulta muy agradable, seguro que en octubre estará mucho más llamativo y vistosono.

(Parece que hoy llevamos un guía muy especial)

(Plataforma en un árbol de juegos)

Tras cruzar el puente sobre el río, el terreno se inclina bastante y no deja de subir hasta el final, esto nos permite ir obteniendo una buena visiones de la masa forestal por la que vamos transitando. Realmente nos sorprende el valle de Bedoya, aunque hace unos años, faciendo la ruta a la Viorna, un lebaniego nos advirtió de su belleza, nos comentó que era un paraje muy guapo y recomendable, que no dejáramos de conocerlo y que después podíamos acercarnos a la Braña de los Tejos, así que hoy atendemos su recomendación y nos damos cuenta de que razón tenía.

(El bosque en pleno Otoño, tien que tar preciosu)

(Zona ermita San Pedro de Toja, enlace a Izq. con Salarzón, ± 3,5 K / ± 985 m.a. / 11:50 h. / Punto 4 Mapa)

Con prestosas contemplaciones forestales, sin apenas darnos cuenta, llegamos a una zona donde el cielo azul y las nubes grises se aprecián mejor, además unas peñas asoman en lo alto, justo hacia donde tenemos que ir. También observamos una pista que sale a nuestra izquierda, Félix mira el mapa y dice que va o viene del pueblo de Salazón, también comenta que por alli marca la existencia de la ermita de San Pedro de Toja, pero no vimos nada al respecto. Con decisión tiramos para arriba, aunque de vez en cuando, hacemos una parada para contemplar las grandes cumbres que vamos dejando a nuestras espaldas, hablamos del Sagrado Corazón y el Samelar del Macizo Oriental o de Andara de los Picos de Europa, donde habíamos estado muy recientemente.

(Con las miradas divididas: el bosque y las blancas rocas calizas de los Picos de Europa)

(Con vistas al San Carlos y el Samelar, en el Macizo Oriental de los Picos de Europa)

(A refrescarse un poco y sacar una foto del nuestro especial guia)

(Nuestro guía, le pondremos por nombre "Osanos", pues al final nos enteramos de que era de ese pueblo)

Según vamos subiendo el aire comienza a soplar y parece que cada vez más fuerte, asi que no nos distraemos mucho más y empezamos a centramos exclusivamente en la subida que teníamos por delante, no fuera que a las nubes les dieran por descargar su líquido elemento. Además el recorrido es largo, unos ocho kilómetros de ida, así que le damos un poco de marcha al cuerpo para alcanzar El Collado, donde el terreno se suaviza un poco y estamos ya muy cerca del objetivo.

(Por un bosque de fayes caminamos livianamente)

(Otro giro más de pista y... ¡Ya tenemos a la vista El Collado!)

Cuando llegamos a El Collado, vemos una cabaña y detrás un pequeñu monticulo, las peñas que veíamos desde la zona de la ermita, -¿qué te paez si subimos?, -vale, ahora tiramos p'allá así vemos por donde vamos a bajar, pues teníamos la idea de hacer un recorrido circular, la vuelta por el monte, previa inspección ocular del terreno. El aire comienza a ser más fuerte y algo fríu, así que me pongo otra camiseta y continuamos. Ya en la cumbrera, casi nun paramos pues el aire allí podía con nosotros.

(El Collado, ± 5,4 K / ± 1250 m.a. / 12:40 h. / Punto 5 Mapa)

(Nuestro guía, nos sigue tan campechanu)

(El valle de La Liébana y Potes en particular en lo fondero)

Luchando contra el viento y las grandes panorámicas, alcanzamos la pequeña cumbre que nos surguió en el camino. En la cima se encontraban restos de una singular cruz, la recoloco un poco, aunque creo que el fuerte viento la tiraría de nuevo. Desde esta vistosona atalaya sobre el valle de La Liébana y mucho más, al Norte, observamos un sierra caliza cargada de árboles por su base y hasta en la cumbre, es el Alto de las Cuerres, y, en la otra vertiente, mirando al mar Cantábrico, la que no vemos, se ubica la braña de los Tejos, ya tenemos marcado el objetivo en la retina, ahora queda apearse de aquí y transitar, más o menos, unos dos kilómetros más, aunque antes tenemos que pasar por dos collados más, el primero el que dejamos atrás hace muy poco.

(Resalte El Collado, ± 5,7 K / ± 1314 m.a. / 12:55 h. / Punto 5 Bis Mapa)

(Allí, detras del Alto de las Cuerres, rodeado de árboles, detrás él está la Braña de los Tejos)

(Invernales El Collado, ± 6,0 K / ± 1274 m.a. / 13:10 h. / Punto 6 Mapa)

Desde los invernales de El Collado al otro paso que tenemos a la vista, el de Pasaneu, el terreno es muy cómodo y agradable, un placer caminar bajo las fayas (hayas), además, al cobijo de estaba vagüada, el viento de las alturas se relaja y, pese a las negras nubes amenazantes, la temperatura se aprecia alta. A mitad del trayecto, en medio del bosque, nos tropezamos, a nuestra izquierda, con la señalización del Camino Liebaniego, si atendieramos a su señalización descendente hasta Lebeña nos llevaría el camino.

(Señalización de Camino Liebaniego, bajada directa hacia Lebeña)

(Cruzando otru guapo bosque de fayes)

(Ya nos falta poco pa llegar al collau, a la izquierda el Alto de las Cuerres)

(Collado Pasaneu, Ayto.Peñarrubia, enlace con Cicera, ± 7,1 K / ± 1344 m.a. / 13:25 h. / Punto 7 Mapa)

Llegamos al collau Pasaneu, donde se encuentra la señalización y, más o menos, el tiempu que se tarda (0,7 kms - 15 minutos), aunque al final resulta más que menos, pues según vamos caminando, paez que estiraron un poco el camín, pues la distancia va en aumento, pero pensamos que igual ye el nuestru cuentapasos, pero, poco a poco, según paso el tiempo, la distancia ye mayor que la que ponen en la señalización. Discrepancias a parte, giramos a la izquierda y hacia el Alto de las Cuerres que nos vamos, simpre por un pisado terreno y las vistas sobre el mar Cantábrico y San Vicente de la Barquera a nuestra derecha y al fondo.

(Ya queda poco, aunque con alguna discrepancia)

(Osanos, paez que se fai el locu)

(Por si nos perdemos, otra señal)

(Alto de las Cuerres, ± 7,7 K / ± 1407 m.a. / 13:35 h. / Punto 8 Mapa)

(Desde lo alto vemos el Cantábrico y San Vicente de la Barquera)

Tras pasar por el Alto de las Cuerres, seguimos en dirección NorOeste, y, por fin, alcanzamos la Braña de los Tejos, los cuales vemos protegidos por un cercado. Entramos por la parte habilitada para ello, un gran Texu nos recibe, seguimos caminando y vemos muchos más, todos en un pequeño entorno y cuidados, seguro que la empalizada tiene el fin de protegerlos de los animales.

(Braña de los Tejos, ± 7,9 K / ± 1395 m.a. / 13:40 h. / Punto 9 Mapa)

Siempre tiene una una sensación muy especial ante este árbol tán mítico y emblemático de la zona Norte, influencia de la Cultura Celta, son muchas las historias y leyendas que de estos centenarios árboles nos cuentan. Influencias de nuestro antepasados a parte, lo que más nos llama nuestra anteción en este árbol son tres detalles: su singular forma, tronco y fruto. De las dos primeras las pudimos apreciar "in situ", no así su rojo fruto, el cual parece que se dá en los tejos macho y en otoño alcanzan ese color tan llamativo y caracteristico, pero se ve que nos tropezamos solo con hembras o que era aún poco temprano.

(Junto a un gran Texu, en la braña)

(Otru gran ejemplar más)

(Pasu del camín, entre un texu y una faya)

(Sus troncos retorcidos, faen guapes formes)

Después de admirar centenarios árboles, seguimos caminando un poco más adentro, hacía donde antiguamente había una mina, pasamos entre un enorme texu, impresiona ponerse bajo él. Otro aspecto que llama mucho nuestra atención es la habilidad que tienen de enraizar entre las rocas, en muchas de nuestras salidas montañeras los hemos encontrados, en los sitios más reconditos y escarpados, puedes encontrar un solitario texu (tejo) agarrado a una roca caliza, aquí no iba a ser diferentes y más de uno hace otro tanto.

(En dirección a donde en su día estuvo la mina)

(Admirando y contemplando estos grandes amigos)

Al final de una preciosa vagüada rodeada de tejos encontramos un cartel que nos informa que estamos ante una antigua explotación minera de blenda (1850 - 1922), también de las dificultades que su extracción tenía en este lugar, cuya actividad de limitaba exclusivamente de primavera al otoño. Siempre llama mucho nuestra atención estos parajes mineros, más en estos recónditos parajes, así que leemos y curioseamos todo lo que podemos, siempre acompañados de la fiel compañía de nuestro compañero circunstancial que hoy nos tocó en suerte.

(Minas de Arceón, ± 8,0 K / ± 1380 m.a. / 13:50 - 14:45 h. / Punto 10 Mapa)

(Un poco de la bocamina)

Eran las dos de la tarde, habíamos madrugado un poco, así que ya teníamos ganas de comer el bocata, así que, en medio de la pradería, con la vista puesta en el Cantábrico, nos sentamos y nos realajamos un rato. Allí, acompañados de la atenta e inquietante mirada de Osanos, nos nutrimos e hidratamos un poco, además de comentar algo sobre la coexistencia del paraje. ¿Porqué?... a pesar de que en esti lugar hubo una explotación minera, parece respetaron algo estos árboles ancestrales, ¿como lo hicieron?, ¿alguien los prohibió talar?, son preguntes que queden en el aire, pues en otros lugares, cuando hay una explotación de cualquier tipo, lo primero en caer son los árboles, estorben o no.

Decir que el nuestru guia se había sentado un poco apartados de nuestros y esperaba a que le dieramos algo con carina, el muy formalín nun fizo atisbos de arrimase mucho a nosotros, hasta que le llamamos y le echamos un poco de comer..... pero él era muy selectivu, el pan para nosotros y lo de dentro para él. ¡Esti perru si que sabe!

Repuestas la fuerzas por parte de todos, tocaba afrontar el regreso y para ello tiraríamos de lo que habíamos mirado previamente en casa, sobre los mapas, y lo que observamos "in situ". Así salimos por en medio de la braña en dirección SurOeste, por el medio de la sierra Les Cuerres en busca del valle de Careses y Lamasón, por lo que en su día podría haber sido el camín carreteru por donde bajarian el mineral.

(Salida de la Braña de los Tejos hacia la vega de Casares y Lamasón, ± 8,1 K / ± 1395 m.a. / 14:50 h.)

No anduvimos mucho por el guapu camín carreteru, pues cuando estábamos a la altura del objetivo más inmeditao, el collau Taruey al otro lado del pequeño valle, giramos a la izquierda en dirección a un bosque de fayes, siempre con la vista puesta hacia donde queremos llegar. Fue cuando observamos una boca de sima, igual restos de la antigua explotación minera, la verdad que daba un poco de miedo. También vemos que el perru comienza a olisquear y a correr, cuando vemos salir a toda marcha detrás de una cierva y un poco más tarde al ciervu o venao, casi nun nos da tiempu de facei una foto, ¡anda mira esti perru ye un hacha!

(Mirando hacia el collau que queremos llegar)

(-¡Mira Osanos, que grande, pero nun te arrimes que si cayes..!)

(Cruzando un bosque de fayes)

(Perdemos al perru de vista y.... ¡Casi que nun lo captamos!)

Después de que consiguiera sacar los dos bichos, se arrima a nosotros y tranquilamente cruza la vega de Casares y Lamasón para adentranos en el siguente bosque de fayes, creemos que por hoy da terminada su jornada de andar detrás de los bichos. Ahora nos toca subir hasta el collau, parece que tiene sed y en una gran fuente que hay en el lugar, se para a beber un poco de agua que queda en un fontán, ya que la fuente en sí no lleva agua, ¡menos mal que nosotros llevamos suficiente!, si nun tien bastante habrá que echai un poco, pero vemos que se da por satisfechu y sigue su caminar de guía.

(Vega de Casares y Lamasón, ± 9,5 K / ± 1173 m.a. / 15:10 h. / Punto 11 Mapa)

(Tranquilín, Osanos ahora vamos cruzar el bosque)

(Una fuente guapa, pero sin agua)

(Collau Taruey, ± 10,0 K / ± 1268 m.a. / 15:30 h. / Punto 12 Mapa)

A eso de las tres y media de la tarde alcanzamos el collau Taruey, a partir de aquí el terreno nos es totalmente desconocido, solo por las curvas de nivel del mapa sabemos de las posibilidades que tiene para su transito. De momento, sabemos que tenemos que girar a la izquierda hasta el collau de La Peña, después, a la sombra de la impresionante peña La Ventosa, comienzar el largo y pindio descenso hacia Salarzón y San Pedro de Bedoya.

(Hacia el Collau La Peña para iniciar el descenso vertiginoso hasta Salarzón y San Pedro de Bedoya)

(Collau La Peña, ± 11,0 K / ± 1335 m.a. / 15:40 h. / Punto 13 Mapa)

Bajamos la pindía ladera, por buen camín, pero, tras caminar unos cuantos cientos de metros por el, ya deseamos algo de descanso, pues les rodilles se resiente un poco. Por un momento parece que enllanamos, pero luego tenemos que volver a bajar en dirección a les Praderies de La Masón. Volvemos a enllanar, parece que estamos sobre una verde repisa, en ese momento Félix y Osanos se encuentran mirando la bajada que aún queda, oteando el terreno, talmente paez que Félix le pregunta: -¿será por ahí?, el perrín como nun se les tien toes consigo espera a ver por donde tiramos nosotros.

(Por ahí abajo, lo más próximo, vemos Salarzón, al fondo Potes y La Viorna)

(Guau, ¡menuda laja que tien la peña!)

(Ahora enllanamos un poco)

(Praderías de La Masón, ± 12,3 K / ± 1130 m.a. / 16:05 h. / Punto 14 Mapa)

(-Osanos, ¿será por ahí?)

Con la vista sobre el gran bosque que tenemos hacia el Sur, el de Lobada, alcanzamos lo que parecen unas instalaciones ganadaderas que parecen fuera de servicio. En este punto cogemos la pista que hasta aquí llega, nos vamos por la derecha y no tardamos mucho en alcanzar un deposito de agua forestal y la pista mañanera que une la zona de la Ermita de San Pedro de Toja y el pueblo de Salarzón, así que por ella que vamos. Ahora el perrin parez que conoce la zona y vuelve a dir corriendo delante de nosotros, vemos unes gran praeres (las de San Antonio parecen), ¡esto cuando ta verde tien que ser precioso!, pero ahora se encuentran totalmente quemada la yerba por el exceso de calor. Les nubes en el cielo comienzan a ser amenazadores y nosotros aligeramos el pasu, aunque vamos preparaos nun queremos que nos pille el agua.

(Resto de cuadras y enlace de pista, ± 13,2 K / ± 1000 m.a. / 16:25 h. / Punto 15 Mapa)

(En la pista ya de nuevo, Osanos comienza a correr)

(Depósito agua y enlace pista que viene de la ermita, ± 13,9 K / ± 920 m.a. / 16:35 h. / Punto 16 Mapa)

(Ahora, ya siguiendo la señalización, vamos a buena marcha en busca del pueblo de Salarzón)

(Estos praos, los de San Antonio, verdes tienen que tar muy guapos)

Alcanzamos un punto donde vemos un poste señalizador que nos invita a dejar la traza de la pista y tirar para abajo directos a los prados de San Antonio por buen camino, lo cual siempre se agradece. El perru va unos cuantos metros delante, le llamamos para que vuelva hacia atrás, en un principiu no se fia, pero en vista de que tiramos por el camín nos sigue, luego nos vuelve a adelantar y a liderar la marcha.

(Desvio de pista para bajar por camino a Salazón, ± 14,5 K / ± 885 m.a. / 16:45 h. / Punto 17 Mapa)

(Ruta marcada por la cual bajaremos a Salarzón, a la izq. los prados de San Antonio / Punto 18 Mapa)

Ya estamos cerca del pueblo de Salarzón, el perru sigue liderando la marcha cuando vemos que se para, observamos que acaba de ver a unos gochos en el camín, se para y mirando hacía nosotros parez que nos pregunta: -¿que faigo, corro detrás de ellos o dejolos?. Tuvimos que reñirlo un poco porque empezó a correr detrás de ellos, pero cuando llegamos a su altura parecía que les tuviera miedo y pasaba con cuidadín, pegado a nuestras piernas. Tras el incidente "porquil" entramos en Salarzón y nos sorprendió una gran casona, la cual tiene un gran escudo, también el pueblo tiene una gran iglesia, ¡Uf, aquí debió de haber gente importante!,

(¿Qué faigo?, paez que nos está preguntando)

(Salarzón y su la iglesia neoclásica, ± 16,0 K / ± 675 m.a. / 17:10 h. / Punto 19 Mapa)

 

(Casa-palacio y detalle de la bajada que acabamos de realizar)

Solo un kilómetro de carretera separan los pueblos de Salarzón con San Pedro de Bedoya, así que ya tenemos el final de nuestro recorrido circular a punto de finalizar. Un buen momento para dejar el dibujo que ha dejado el nuestro GPS sobre el mapa del IGN, material indispensable para hacer la ruta con cierta seguridad, más en este territorio un tanto desconocido para nosotros y sobre todo el recorrido no señalizado que realizamos.

(Nuestro recorrido circular entorno a San Pedro de Bedoya y la Braña de los Tejos)

Antes de llegar a nuestro destino nuestro compañero se encontró con un gato que andaba de caza y allí estuvieron un rato estirando el tenso tropiezo, el primero a la expectativa y el segundo agazapado, esperando cual era el primero en dar el primer paso. Evidentemente el gato se libró de Osanos y, tras este pequeño lance, entramos en San Pedro de Bedoya, justo cuando empezaban a caer unas gotas de agua, tanta nube...

(San Pedro de Bedoya, Ayto.Cillorio-Castro, Cantábria, ± 0,0 K / ± 550 m.a. / 10:40 h. / Punto 1 Mapa)

Llegamos a la marquesina del pueblo de San Pedro, cambiamos el calzado y tocó la hora de despedirse, realmente costó un poco de trabajo dejar atrás al nuestro compañero Osenos, nombre que le pusimos al decirnos un lugareño que de ese pueblo era el perru. Corrió unos cuantos cientos de metros detrás del nuestro coche, hasta que llegamos a la altura del su hogar y le perdimos definitivamente de vista. Decir que nos dio mucha pena, pues fue un excelente compañero andariego, que pena no tenerlo para todas nuestras salidas.

Entroncamso con la carretera principal que va a Potes y nos fuimos hasta el hotel, donde nos dimos una merecida y deseada ducha, nos cambiamos de ropa y nos fuimos hasta Potes a tomar algo y a dar cuenta de una buena cena. En resumen: Un buen día por tierras de La Liébana, otra ruta más que vamos descontando de una zona que nunca nos defrauda, así que....

¡Hasta la próxima!

 

MJCamina

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* Aviso: En estos documentos solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos, los itinerarios que aquí describimos son orientativos. Queda a la responsabilidad de quien realice la ruta el tomar las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad.