
Diario
de Ruta@s de MJCamina
Aquí mantenemos un orden cronológico de las actividades durante la temporada 2013-2014, para nosotros la temporada comienza después de la festividad de la Santina (08/09/2013).
¡Vamos a por la actual!
(Cazorla 2014 Junio
)
(Cerrada de Utrero, Nacimiento del Guadalquivir,Tejo Milenario)
A finales de la primavera del 2014, con muchos mapas y recorridos, además de ganas, cruzamos el ecuador de la península Ibérica y nos plantamos en la provincia de Jaén (Andalucía) para pasar dos semanas de vacaciones activas por la Sierra de Cazorla. Para la preparación de las mismas habíamos contado con la colaboración inestimable de Eduardo (montañero leones muy afable, además de servicial), gran conocedor de la zona. Todo salió a la perfección realizando numerosas rutas que, desgraciadamente, no llegamos a reportarlas individualmente en nuestra web salvo una, solo el amplio resumen que ahora os presento en el presente documento.
Así que ya lo sabéis, nos hemos ido a Andalucia, más exactamente a Jaén, queríamos conocer la zona de Cazorla, así que preparamos nuestras cosas y para allí que nos fuimos. Después de unos 800 kms, más o menos, recorridos en coches, llegamos a Cazorla, donde sería nuestru sitiu de alojamientu y de salida a les distintes rutes que por la Sierra existen.
(Cazorla, nos recibe con una bella imagen)
Aunque cansados del largu viaje, no nos resistimos a permanecer en el hotel por muchu tiempu, así que nos aseamos y comenzamos a callejear por Cazorla, ¡uf, fantástico!, a primera vista nos gustó. Ahora solo nos quedaba patear por su Sierra. Nuestra primera excursión que sería conocer Cazorla, luego al día siguiente y con muy buena información, comenzamos a rutear. Nos vamos a la Cerrada de Utrero.
(Primera sorpresa, un raposu nos sale al encuentro)
Salimos de Cazorla en dirección a su sierra, pasando por el puertu de Las Palomas, las imágenes nos hacían querer detenernos, pero llevabamos en la mente facer unes cuantes coses. Primero la Cerrada de Utrero con la cascada de Linajeros. En el hotel nos dijeron que igual no llevaba agua, pero...
(Por la Cerrada de Utrero, con el Guadalquivir de acompañante)
Aparcamos el coche donde comienza la ruta, la noche anterior había llovido con ganas, ye decir, cayó una buena tormenta, así al día siguiente el calor era lo justo, para nosotros fenomenal. Comenzamos a caminar, la belleza casi no se puede describir, vamos siguiendo el camino, todo él bien señalizado y sin pérdida ningua. A nuestra derecha vemos grandes paredones, muy similares a los que llevamos a nuestra izquierda, ¡mira Félix parez la cascada!, -¡anda lleva agua!, ¡qué suerte fueron les lluvies de ayer!
(Cascada de Linarejos, con poco agua pero...)
Conseguimos ver la cascada con agua, nos decían que en Primavera llevaba más agua, pero en esa época no pudimos viajar, así que, nos conformamos con verla aunque sea con poca agua. Sentimos voces y vemos que es un grupo de chicos con sus profesores, les vienen explicando la zona. Nosotros damos por terminada la ruta y tomamos dirección al Nacimiento del Guadalquivir, pero antes...
(Otra sorpresa en el camín)
Nos habían informado, que para ir al Nacimiento del ríu Guadalquivir, hay que recorrer unos once kilometros todo por pista, la idea no nos gustó nada, pero el de información al vernos la cara, nos dijo que podíamos ir en coche y luego visitar los Tejos Milenarios, esa idea nos gustó más, aunque para decir verdad, a mi lo de ir por una pista forestal no me atrae nada, sea en coche o andando. La cantidad de piedras y el terreno te pueden dar un disgusto y así se lo fui recordando a Félix. Pero si no es de esa manera la verdad que no merece la pena patearse la pista, no tiene ningún aliciente.
(Nacimiento del Guadalquivir)
Aparcamos el coche y nos vamos por el ríu arriba en busca de su nacimiento, pero... aquí ya nun tenemos tanta suerte, la poza donde brota el agua, aunque húmeda, no tenía ni una gotina, ¡qué se le va a facer!, pero el sitiu ye muy guapu. Salimos de allí y seguimos pista arriba por un lugar ya mucho más guapu, ahora vamos en busca de los Tejos Milenarios, aunque por el camín encontraremos otrez bellezes.
(Un gran pino laricio (si no me equivoco) nos sale al encuentro)
Los grandes pinos laricios (espero nun equivocame de nombre), nos salen al encuentro, ¡uf, que largura tienen, son preciosos!, para mí son gigantes, yo quedo muy piquiñina a su lau. Seguimos disfrutando del lugar, de su flora, fauna y como no del sol que hoy está perfecto de temperatura, se camina sin problemas.
(Una de les miles de mariposines que hay en el lugar)
El camín en busca de los Tejos Milenarios, ye muy guapu, vamos tranquilamente disfrutando del lugar, pero... una picacha asoma entre esti bosque de pinos y avellanos, -¡mira Félix!, -ya, pero quien sube con la solana que tien encima. La verdad aunque llamaba nuestra atención, no nos animamos mucho pues el sol caía sobre la zona en toda su plenitud y nun tenía ni una sombra, nosotros ibamos muy a gusto entre la sombra de los árboles.
(Gran Tejo Milenario, otru gigante más)
Llegamos a donde los Tejos, la verdad que tan muy bien cuidadinos, así nos gusta, esti árbol ancestral hay que cuidalu pa que nun desaparezca, ¿se yos ocurrirá a los nuestros cuidar el Texedal del Sueve?, esperemos que sí, pues aquí donde fuimos son poco los Tejos que tienen pero los cuidan con mucha atención. Después de disfrutar un ratu con ellos nos dimos la vuelta.
Bajamos en busca de más animales, cuando nos sale una ardilla negra, pero su rapidez nos impidio sacar una foto curiosa, así que un poco triste porque esti trofeo se nos escapó, seguimos bajando en dirección al coche. Pasamos de nuevo por la zona de Las Fuentes donde hay un área recreativa, por eso lo de dejar subir los coches y de nuevo pasamos por el Nacimientu.
Subimos a nuestru coche, había que deshacer el camín, hasta que nun tuve en el asfalto nun me tranquilize, un pinchazu o un tropezón con una piedrona y ¡zas, to fastidiao!, pero nun fue así, llegamos a nuestru hotel, nos duchamos, cambiamos nuestra ropa y para la Plaza de Santa Maria que nos fuimos a tomar algo y cenar.
(Turisteando por Tiscar y Quesada)
Hoy tocaba turisteo por la zona, así que, nos vamos en coche, primero en dirección a Quesada, visitaremos el pueblo y sobre todo su parte antigua, donde sus dos hermosas calles se encuentran engalanadas. Luego y sin esperar mucho nos vamos al puerto de Tiscar, donde en lo alto se encuentra la Atalaya del Infante don Enrique. Aparcamos el coche a la sombra y nos vamos caminando hacía ella.
(Llegando al Torreón o Atalaya)
(Félix, desde lo alto de la Atalaya, mirando la inmensidad de los olivos)
Subimos hasta el Torreón, estaba abierto y por sues encaracoladas escaleras nos subimos hasta lo alto, ¡uf, que vistas!, desde aquí el Infante dominaba todo el lugar. Hoy en día contemplamos la inmensidad de los olivares, todo Jaén esta cubierto de olivos. Luego nos bajamos, volvemos a coger el coche y nos vamos a visitar el Monasterio de Tiscar. Donde entre sus montañas todavía quedan los restos de un castillo.
(El Castillo aún preside el lugar)
(Pindies escaleres suben hacía las ruinas del castillo)
Aparcamos el coche en la entrada del Monasterio, está todo silencioso, tan sólo un perrín nos sale a recibir y como si nos indicara la entrada se dirige a la puerta, ¡qué raro esta abierto!, puesto que nadie nos dice nada entramos a visitarlo ¡anda no cobran!, cosa rara en estos días. Luego preguntamos a la que creemos era la que cuidaba el lugar, si se podía subir al castillo, nos dijo: que sí, así que para allá que nos encaminamos. Lo que no nos había dicho era que había que subir unes pindies escaleres, pero hasta las ruinas nos subimos para ver el lugar.
(Entrando para la Cueva del Agua)
Ye una pena que el Castillo se encuentre en ruinas, aquí fue donde Félix vio unes cabres monteses, pero escaparon a toda velocidad al sentirnos llegar. Después de visitar el lugar, nos fuimos a tomar algo al bar que hay en el lugar, luego volvemos a coger el coche y buscamos nuestru siguiente objetivo, que sería la Cueva del Agua, la cual está justo por debajo de la carretera.
(El agua de la cascada, cae ruidosa y clara)
Bajamos tranquilamente hasta el lugar, el agua suena fuerte en la zona, entramos por una especie de cueva y enseguida vemos una cascada que ruidosamente vierte sus aguas claras a una guapa poza. El lugar nos va recordando un poco a nuestra Cueva de la Santina, aunque con sus diferencias, allí también tienen una Virgen en la gran Cueva.
(Explanada, donde se celebra la misa de la fiesta)
Bajamos unes escaleres y nos encontramos en una explanada, donde celebran la misa de la fiesta. Un lugar maravillosu y donde sólo el ruido del agua y el cantar de los pájaros se sienten. Vemos que hay flores y fotos por el lugar, creemos que deben ser de la gente que las ofrece a la Virgen.
(Aguas de la Cueva del Agua)
Decidimos que como en el lugar se estaba fresquino, pues sacar nuestru bocadillo y comer allí ¡que mejor lugar!. Después volvemos a subir por las estrechas y mojadas escaleras, por ahora la zona rezuma agua por todos los sitios.
(Virgencina en su gruta)
El día seguía su curso, había mucho que conocer todavía por la zona, así que volvimos donde el coche, el cual estaba al sol y ya os podeis imaginar ¡menudo calorazo que facía dentro!, dejamos un poco abierto ya que tiraba un poco el aire. Luego a subir aguantar un poco el calor y el aire acondicionado todo lo arregla. Nos fuimos a conocer en el embalse de La Bolera, el cual se alimenta de las aguas del Guadalete. La verdad que aunque sea un embalse, sus aguas verdes nos llamaron enormente la atención.
(Contemplando el gran embalse de La Bolera)
Seguimos recorriendo el lugar, entre olivares, el sol seguía apretando y cuando llegamos a Pozo Alcón y decidimos parar a tomar algo, la torra era de les dures y eso que el aire tiraba de lo lindo. Pedimos una cervecina fría sin alcocho, ¡guau, nos trajeron la jarra tan fría que al echar la cerveza se quedó congelada!, así prestó tar un ratu en la terracina tomando algo. Luego nos volvemos a poner en marcha y bajamos por otru lugar en dirección a Quesada, más adelante nos enterariamos que aquella zona le llaman: "malas tierras", la verdad que parecía el desierto, ni tan siquiera un olivo en todo el tramu.
(Vista de Quesada y los campos de olivos)
Entrando en Quesada, nos llama la atención la imagen que vemos del pueblu y los campos de olivos del valle. No nos resistimos nos paramos y ¡como no!, la foto que deja constancia de lo que más o menos veíamos.
Un día turisteando por los lugares y pueblos de Cazorla, no todo va a ser montaña, siempre nos gusta conocer todas las posibilidades de los lugares que visitamos, conocer sus pueblos y sus gentes, nos ayuda a conocer más nuestro semejantes y sus costumbres a veces tan diferentes y sin embargo tan parecida.
(Ruta del Río Borosa)
Bueno pues después de un día de turisteo, hoy toca ruta de montaña. Vamos a facer la ruta del río Borosa. Volvemos a salir de Cazorla y de nuevo cruzamos el puerto de Las Palomas, el día parece que nos va acompañar. Aparcamos el coche donde el Centro de Interpretación, ye temprano y todavía no está abierto (lo más seguro que nos quedaremos sin velu), desde allí comenzaremos a caminar.
(Presta parase a comtemplar sus aguas limpias y claras)
(Río Borosa a su paso por la Cerrada Elías)
El primer tramu ye un tantu aburridu, pues todo él transcurre por pista, aunque el ríu nos fai distraemos bastante, sus aguas claras y de un color averdosao nos llaman la atención junto con sus pozas. Después de un tramu llegamos a la famosa "Cerrada de Elías", hasta aquí llega mucha gente, la recorre y da la vuelta, nosotros la recorreremos y seguiremos en busca de la Cascada de los Organos y del nacimiento del Borosa.
(El lagarto nos vigila en nuestru caminar)
Salimos del tramu de la Cerrada de Elías, allí a la sombra dejamos a un grupo de estudiantes que están visitando la zona. Ahora toca volver de nuevo a otru tramu de pista, el cual nos llevará hasta donde se encuentra una central hidroeléctrica, hasta aquí es donde tienen la señalización del sendero, ahora comienza la dura subida al lado del Borosa y todo pindio.
(Una de tantes pozes que hay en el Borosa)
(En la cascada de Los Organos, hoy con poco agua)
Seguimos subiendo, contemplando la cantidad de saltos y pozes que hay en el Borosa, la verdad que con el calor que fai parez que llama metese, pero debe de estar de un frío, llegamos a la zona de la cascada de Los Organos, hoy no baja con mucha agua pero aún así se deja ver, esta zona ye muy guapa. Suena un truenu y pensamos que caerá tormenta, en esti sitiu nun hay donde metese, tenemos suerte y es pasajero. Después de sacar les fotos miramos hacía arriba y vemos por donde tenemos que pasar para ir al nacimiento del Borosa.
(Félix, señala el lugar de los túneles, por donde tenemos que pasar)
(Con cuidadin y con linterna, pasamos la zona de la canal del agua)
Después de contemplar la cascada, tocca seguir subiendo, esta vez por algo de pedrera, ¡ya me extrañaba a mí que no hubiera!, vamos a la zona de los túneles por donde va la canal del agua de la central, hay que pasar con cuidado y llevar linterna, pues hay tramos que no se ve nada, así tranquilamente llegamos al otru extremo donde se encuentra el embalse.
(Embalse del Borosa)
Llegamos al embalse, la verdad que estça muy guapu con sus aguas casi verdes y aunque ye un embalse llegas allí arriba y agradeces su visión. Luego seguimos caminando en dirección al nacimiento del Borosa, el calor cada vez apreta más. Llegan detrás nuestro otro grupo de estudiantes, estos dando voces y faciendo un poco el gamberro, pero... Vamos hasta la fuente nace el río, comemos nuestro bocadillo y nos volvemos por el mismo camía, ahora toca desandar todo lo que anduvimos.
(Nacimiento del río Borosa, el agua fría, fría)
El día cada vez más caluroso, pero hay que dar la vuelta y comenzamos todos a bajar, aún queda mucho tramo. El sol castiga sin piedad, llegamos a la zona de la central y nos volvemos a abastecer de agua, allí hay una buena fuente, todavía queda mucho tramo. Volvemos a pasar por la Cerrada, la luz de la tarde la cambia, salimos a la pista de nuevo y a seguir caminando ¡que largo se hace!
(Nos miran tranquilas)
Bajamos contemplando de nuevo el río y la suerte nos fue propicia a la otra vera vemos unes games bebiendo y comiendo tranquilamente, nos siente el clik de la cámara les fai mirar hacía nosotros, nos contemplan con la misma curiosidad que nosotres a elles. Varies fotos y seguimos, aún nos queda llegar al coche y volver a cruzar el puerto de Las Palomas, aunque antes nos pararemos a tomar algo en Arroyo frío, ¡nun hay que perder la costumbre!
Una buena ruta aunque algo dura, el calor no la beneficia nada, tal vez en Primavera sea mejor, pero las abundantes aguas del Borosa, la harían más peligrosa aunque más espectacular.
(Ascensión al Pico Gilillo)
Después del descanso de la ruta del Borosa, hoy volvemos a prepar las mochilas y desde la puerta misma del hotel, saldremos en dirección al Pico Gilillo. Hay otras opciones pero nosotros optamos por la que sale del centro de Cazorla, es decir, de la plaza de Santa Maria y tomando la dirección de río arriba nos vamos en busca de la cumbre.
(Desde lo alto de Riogazas)
Subimos hacía la ermita de San Sebastían y luego tomamos dirección a donde se encuentra el hotel de Riogazas, un sitiu privilegiau, con unes vistes sobre Cazorla insuperables. Nos recrearemos con las mismas y después de cruzar la pista que va hacía El Chorro, comenzamos la subida por un pinar. Por ahora vamos a la sombra y se puede caminar con tranquilidad y sin mucho calor.
(Una mirada hacía los campos de olivos)
Después de la zona del pinar ya comienza, la subida todo a la solana, ahora comienza la dura subida, aunque esperamos que el sol no caliente mucho, vamos a buen ritmo cosa rara en nosotros, pero había que aprovechar la zona de sombra.
(Ya vemos la cumbre)
A pesar de que la Primavera ya pasó por esta zona, aún quedan muches florines que fotografiar, otra distracción más en nuestru caminar. Cuando llegamos al collau vemos que hay gente, aquí tira el aire con ganes e incluso paez algo fríu, otros bajan de la cumbre, nosotros hacia ella vamos.
(Cumbre del Gilillo, menudu aire que tiraba)
Parez que esti añu en les cumbres dai ppor salir un aire, que nun se para en elles, pues además ye bastante fríu además de incomodu, ¿quién nos diba a decir que en el Sur tuvieras que abrigamos en pleno Junio?, pues nada foto rápida y pa bajo a buscar un sitiu donde nun tire tanto el aire pa comer el bocata, luego pensaremos en la vuelta.
(Ermita de Monte Sión)
Después de comer, comenzamos la bajada por la misma senda, hasta un cruze, donde tomamos la dirección hacía Monte Sión, por aquí tenemos que facer algún malabarismo, pues estuvieron los maderistas y dejaron todos los pinos atravesaos en la senda. El sol calienta con más fuerza, por esta zona nun tenemos ningún árbol, nos damos cuenta que no había sido buena opción, pero ya una vez donde la ermita ya queda poco, aunque les vueltes y revueltes de la pista se nos faen eternes, nun hay posibilidad de salvales.
(Llegando a la plaza de Santa María)
Se nos fizo eterno bajar por esa zona, ¡uf, que mal lo pasamos con tantu calor!, al fin encontramos una fuenta donde nos refrescamos y seguimos hacía la plaza de Santa María, en busca de una clara y de un buen descansu mereciu, de la kilometrada y sobre todo del calor que pasamos por la zona de Monte Sión, después nos enterariamos que a esa zona le llaman: "El desierto de Cazorla", ¡buf, eso se avisa!.
Satisfechos aunque cansados, nos sentamos tranquilamente en la plaza, después seguiriamos hasta el hotel a pegamos una buena duchina y a cenar. ¡Mereció la pena el esfuerzu!, conocimos dos zones muy distinten dentro del entorno del propio Cazorla.
(El Chorrogil y La Osera en la Sierra las Villas)
Hoy partimos desde Cazorla en dirección a la Sierra las Villas, más exactamente a Chilluévar, donde se encuentra el embalse de Aguascebas, queremos conocer la cascada de Chorrogil y la senda de la cascada de la Osera. Llegamos y aparcamos nuestro coche, justo donde se encuentra el panel de la ruta y por una pista forestal nos vamos en busca de la cascada de Chorrogil, esperando que hoy tenga algo de agua.
(Llegando a la base de la cascada)
Tenemos suerte, ya desde lejos sentimos el agua, nos allegamos a su base, leemos el panel de información y abandonando la pista nos vamos hasta la base de la cascada, hoy no lleva mucha agua, la sequia se comienza a notar, pero para nosotros es suficiente, tan sólo queremos conocer el lugar y tener otra cascada más para nuestra pequeña colección de Cascadas y chorrones.
(Félix, observando la cascada desde su base)
Aunque el camino esta muy pisu, hay que tener cuidao de nun tener un resbalón, pues cuando se halla mojado es bastante inseguro. Satisfecha nuestra curiosidad nos volvemos sobre nuestros pasos, todavía queremos ir a conocer la Senda y cascada de la Osera, esperando que esta última también tenga algo de agua. Así que, volvemos por la pista hasta donde tenemos el coche y lo dejamos justo donde comienza la ruta. Decir que se encuentran los inicios de ambas muy cerca una de la otra.
(Una de las casetas de control de la tuberia de la bajada del agua)
A la entrada de esta ruta nos encontramos con un cartel que llama mucho nuestra atención, pues a pesar de estar la ruta marcada y bien señalizada en él traia: algo así que era ruta peligrosa y que el Ayuntamiento no se hacía cargo de los posibles accidentes. Algo curioso cuando la ruta está recomendada.
(Observando el paisaje de la zona)
Ante tal advertencia, vamos con más precaución, aunque como anteriormente dije: la ruta está balizada y no tiene perdida, tan sólo ir vigilantes por si alguna piedra se desprende de los grandes murallones que nos rodean. A mí el sustu me lu metio una cabra montesa, que se encontraba en la caseta metida, al sentirnos salió en estampida y no me llevó por delante de casualidad. La piedra suelta nos hace ir con precaución, un resbalón y podemos ir rodando hasta lo fondero del barrancu.
(Una de las zonas un tanto peligrosas, aunque vaya en escalera)
El sol comienza a calentar de lo lindo, sentimos el ruxir del agua, pero también el del aire que tira en lo alto sobre los pinares. Llegamos a donde se encuentra un mirador, desde él podemos observar por donde cae la cascada, hoy va con muy poca agua, no importa la zona nos sorprende por lo abrupta que es y nos gusta.
(Cascada de La Osera, hoy lleva poco agua)
Nos paramos a comer el bocata a la sombra de una espinera, la chicharra canta con gracia. Sacamos unas cuantas fotos y volvemos a subir por donde bajamos, el sol calienta de lo lindo, pero tenemos suerte que vamos entre árboles, subimos vigilantes por si nos sale otra cabra, pero en esta ocasión no se dejan ver. Llegamos donde tenemos el coche, como está a la sombra se puede subir a él sin exceso de calor.
(Una parada para fotografiar estos cardos)
Nos vamos contentos de la zona y sorprendidos por sus enormes y abruptas montañas. Ahora no volvemos por la misma carretera, cogemos lo que ellos llaman una pista asfaltada entre los olivares. Nos paramos para poder fotografiar unos cardos que jalonan las cunetas y los cuales nos llaman nuestra atención.
Un reccorrido por la Sierra las Villas, muy sorprendente y casi salvaje. El paso por medio de los olivares nos pareció inmenso creiamos que nunca que acababan, pero mereció la pena. Por ahora la zona no nos defrauda.
(Conociendo la Sierra de Segura)
Para llegar a conocer toda la zona de Cazorla, Segura y las Villas, en esta ocasión nos desplazamos a la zona de la Sierra de Segura, yendo hacía el bonito pueblo de Hornos, donde nos hospedaremos por dos días para conocer la zona y seguir de nuevo nuestru viaje con rumbo al Norte.
(Embalse del Tranco)
Recogemos nuestras cosas y nos ponemos en carretera, pero antes de llegar a Hornos, nos pararemos en la zona del embalse del Tranco, donde haremos una pequeña ruta por la denominada "Senda de Félix Rodriguez de la Fuente", donde en un cercado a especie de zoo, tienen unos cuantos animales salvajes, nuestra impresión fue decepcionante, no nos gusstó nada, así que nos marchamos en busca de nuevas cosas que ver.
(Alguien nos observa desde la pradera a la vera de la carretera)
Un poco decepcionados por lo del cercado, nos vamos en dirección a nuestro alojamiento, pero no sin antes ir mirando a los lados de la carretera, le comento a Félix: por aquí tienen que estar los bichos, así que voy mirando atentamente y ¡oh, sorpresa!, en una pradera veo que se mueve algo, paramos nuestro coche con sigilo y... alguien nos mira con la misma atención que nosotros a él. Satisfechos seguimos nuestru viaje.
(A los pies de un gran poeta)
Después de tomar posesión de nuestru alojamientu, nos vamos a conocer el bonito pueblo de Segura de la Sierra, hoy nos toca conocer la zona, cuna de nuestro Ilustre poeta Jorge Manrique. Subimos a su castillo y lo visitamos, echamos un buen ratu, pero salimos satisfechos de la visita. Por hoy nos toca ya retirar, el día no está demasiado catolicu y en la Sierra comienza a facer frío.
(Nacimiento del río Segura)
Amanece con un buen día aunque con el fresquín mañaneru de la Sierra, hoy nos proponemos facer unes cuantes coses, así que desayunamos y nos ponemos en marcha con un buen bocata en nuestras mochilas y ¡como ¿no?!, agua, este liquido elemento no se nos puede olvidar. Nos vamos a conocer el nacimiento del Segura, se puede llegar hasta el lugar en el coche. La zona toda ella nos encantó, pena de pocos días, pero nuestras vacaciones ya van finiquitando.
(Pindía y estrecha carretera por la que cruzamos al otru valle, ¡uf!)
Terminada nuestra visita, queremos pasar, para la zona del pueblo de la Toba y el embalse de Anchuricas, Félix pregunta y nos dicen que hay una carretera que cruza la montaña, que está bien y asfaltada aunque estrecha. Comenzamos nuestru periplo por ella, al principiu sin problemas, pero luego se pone cada vez más pindia y estrecha, el lugar es una maravilla, pero si se nos escapa el coche, caemos en vertical por un gran barranco, que decir, que las pasamos canutas, ¡mecachis los lugareños, voy a dayos yo buena carretera!
(Pueblo de la Toba)
Llegamos al pueblu, allá pérdiu entre les enormes montañes, ¡que sitiu más salvaje!, el pueblu pequeñu pero muy guapu, ¡mereció la pena la bajada por la pindía carretera! Nos vamos a visitar el embalse de Anchuricas, todo pista, ¡bah!, el embalse muy guapu por sus agues por lo demás el senderu de pista no nos gustó. Aunque al principio tien el nacimietu del ríu Toba que si merez la pena, con más tiempu y calma hay otra ruta de alta montaña, pero hoy nos conformaremos con veles desde abajo.
(Nacimientu del ríu Toba)
(Aguas verdes del Anchuricas)
Sin salir de la zona, nos vamos a conocer La Cueva del Agua, para ello nos desplazamos en coche hasta Huelga de Utrera, donde comenzaremos a caminar por la antugua Senda que unia La Huelga de Utrera con Poyotello, aunque nosotros sólo iremos hasta la Cueva del agua, conociendo esta zona impresionante en la que aún hoy en día quedan vestigios de lo que fueron huertas de nogales, cerezos, avellanos, cereal etc... un paraíso en plena Sierra de Segura, una pena que casi todo este abandonado.
(Zona semisalvaje, que en su día fue muy cultivada)
(Una mirada por donde intuimo baja la carretera que pasamos)
En estos momentos el sol apreta de lo lindo, el sitiu ye maravillosu y en un pasado no muy lejano muy fertil. En una pequeña sombra me paro a mirar las montañas que tengo enfrente, ¡uf, pensar que por ahí pasa la carretera!, sólo de pensalo me pongo nerviosa, pero nosotros pasamos por ahí. Me quedo mirando y pensando en no se que cosas, ¡vaya sitios!
(Te pillamos)
Siento correr delante, aviso a Félix, miramos y una cabra montesa corre a toda pastilla, se para mira para nosotros y vuelve a correr así unes cuantes veces, fue fácil poder sacai una fotuca, corren que se las pelan si nun fuera por su interes en mirar para nosotros ni tan siquiera nos hubiera dado tiempo sacar la cámara, pero era más curiosa que nosotros. Seguimos caminando en busca de la Cueva del Agua, menos mal que de vez en cuando hay alguna sombra.
(Entrada de la Cueva del Agua)
(Su agua transparente)
Descansamos un poco mientras faciemos les fotos, y de nuevo en marcha, a desfacer el camín andau, todavía nos quedaba mucho trechu hasta nuestru lugar de alojamiento. Llegamos al coche, quitamos les botes de montaña y ya con otru calzao más apropiao pa estos calores nos vamos en dirección a Río Madera, pasando por distintos lugares al cual más guapu. Esta zona de la Sierra de Segura nos gustó mucho, aunque fue poco tiempu el que tuvimos, así nos quedan coses para otra ocasión.
(Hornos de Segura, cuando ya veniamos de vuelta, la noche se echaba encima)
Carreteras estrechas y sinuosas, sitios escondidos en la Sierra, pero ya no teníamos tiempu pa seguir, el día había dado mucho de sí, pero la noche poco a poco se echaba encima. Ya nos queda poco para llegar a Hornos, pero desde abajo en la carretera, paramos nuestro coche y sacamos una buena asemeya del lugar, ¡merecía la pena!
Ahora tocaba una ducha, una buena cena y a descansar, al día siguiente nos tocaría recoger nuestras cosas y poner rumbo al Norte.
¡Hasta otra Tierras del Sur!.
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* Aviso: En estos documentos solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos, los itinerarios que aquí describimos son orientativos. Queda a la responsabilidad de quien realice la ruta el tomar las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad.